6. MOMENTO DEL DESPERTAR Paradójicamente, cada instante de nuestra vida -aunque efímero por naturaleza- encierra a su vez en sí toda la intensidad que seamos capaces de impregnarle. La transitoriedad, la “irrealidad” de la vida; la intensidad de nuestra conciencia, la “realidad” de la vida, la eterna danza de los opuestos complementarios, la necesidad de ver más claramente, nuestro “despertar” a la auténtica realidad, aparecen retratados con poética maestría en el pasaje trascendental de la obra fílmica sur-coreana La Octava Noche, donde pueden leerse los siguientes versos sobreimpresos en nuestro idioma: "Cuando la oscuridad se intensifica, la luz se hace aún más brillante. Cuanto más profunda la agonía, mayor será el Nirvana. ¿Qué es la vida? La vida es una flor efímera. Todos tus sueños y fantasías son como espuma del mar, como sombras, como gotas de rocío, como relámpagos. Es ciertamente fútil. Pero aún si es un momento fútil y fugaz, en nuestro destino predeterminado todo tie...