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PRESENTACIÓN
La tradición espiritual de Oriente
Según su etimología, la palabra Oriente procede del verbo latino oriri que significa surgir, nacer, levantarse, aparecer. Oriente indica la dirección donde sube el sol o nace el día (lo contrario de Occidente, que indica el ocaso, la declinación, el término del día, la puesta del sol).
Específicamente, Oriente viene del participio presente oriens, orientis, (que se levanta, que nace, naciente). Este participio se empleaba frecuentemente como adjetivación de la palabra “sol” en expresiones tales como sole oriente (con el sol naciente, al amanecer), o ad orientem solem (hacia el sol naciente). La elisión de la palabra “sol” en estas expresiones es lo que acabó asociando este participio al punto cardinal del sol naciente y convirtiéndose en su denominación. (https://etimologias.dechile.net/?Oriente)
Transponiendo estos conceptos al plano metafísico -sustento de todo lo existente-, desde el punto de vista espiritual el Sol representa -al igual que en el plano físico- la fuente más potente de luz, vale decir, la Sabiduría Divina; es ésta luz la que ilumina nuestro entendimiento y nos permite “ver”, darnos cuenta, de la completa y auténtica Realidad.
Es a través del Conocimiento Supremo que encierran las nobles verdades espirituales, que podemos llegar a cobrar consciencia de nuestra esencia como sujeto divino y de nuestra humanidad como individual condición terrenal.
Así, Oriente simboliza el despertar, el nacimiento de nuestro espíritu que ansía ser bañado por los rayos de la Sabiduría Divina para poder ver claramente su condición y comprender el propósito de la vida en este mundo. La luz divina de la sabiduría despeja las confusiones terrenales con las que se halla cubierta nuestra mente y nos hace nacer a una nueva y auténtica vida; es el nacimiento de nuestra nueva vida interior y del venturoso devenir que ella nos depara. Todo esto es posible gracias a la escucha atenta y detenida de las profundas enseñanzas que el Espíritu Universal ha dispuesto para nosotros desde siempre.
El contenido de esta Sabiduría ya se encuentra grabado en lo profundo de nuestro verdadero Ser, pero necesita ser activado por el aprendizaje primordial, para que se produzca en nosotros la resonancia interior como prueba de su verdad y única condición para su aceptación. En el campo de la auténtica espiritualidad no es necesaria ninguna imposición, la mera resonancia con la verdad ya está haciendo su trabajo de iluminación y sanación.
Y como siempre es un buen día para comenzar con este tipo de aprendizaje, vale recordar aquí una oportuna enseñanza de Lao Tse: "Un viaje de mil millas, comienza con el primer paso".
Nota: La esencia de Espacio Mahayana es difundir de múltiples formas las enseñanzas arquetípicas de la India y Oriente, como instrumentos idóneos y adecuados para promover la iluminación de nuestro espíritu y la salud integral de nuestro ser. La formación que transmitimos en nuestros seminarios, clases especiales y módulos a distancia, proviene de fuentes con linaje, tanto en el campo del Yoga Integral como de Mindfulness o de Reiki.
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