SIMPLICIDAD Y DELICADEZA


En cada nuevo día, la Vida se nos presenta en su Totalidad,

y es entonces que tomamos de ella lo que podemos.

¿Acaso podemos bebernos el mar de una sola vez?



Si somos menos estrictos con nosotros mismos (es decir, si somos más indulgentes), sanaremos viejas heridas. Al fin y al cabo, todo no es más que una bella y plena posibilidad hecha realidad; no somos tanto lo que queremos como lo que podemos.